Sobre mí - Diana Burillo - www.dianaburillo.com
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Sobre mí

“Mi nombre es Diana Burillo. Soy mexicana de nacimiento, pero trotamundos de corazón. Siempre he estado viajando y viviendo en muchos lugares diferentes. Mi abuelita es la persona que más ha marcado mi vida. Ella es quien me ha inspirado y guiado en todo momento. Hubo un tiempo en que viví en Talavera de la Reina. Es una ciudad a la que tengo mucho cariño.

Tantos cambios me obligaron a ser polifacética. Entendí que para adaptarme era necesario interesarme por la cultura, la gente, los gustos, la gastronomía de cada lugar, sin entrar a comparar un sitio con otro, aceptándolos como eran. De ahí mi interés en disciplinas tan diferentes como el diseño de interiores, la cocina, el protocolo, el arte y, naturalmente, la belleza. Soy el fruto de todos los cambios que se han ido produciendo en mi vida hasta el momento. Hay muchas cosas que en su día me entusiasmaron y luego, por circunstancias de la vida, me dejaron de gustar. Sin embargo, lejos de desecharlas, las he aprovechado para adaptarlas a mi nueva faceta y dar forma a la persona en que me convertido con el paso de los años.

El mejor ejemplo está en mi decisión de estudiar cocina. Obtuve mi diploma de Le Cordon Bleu hace ya más de doce años. Ahora soy vegana. Cualquier persona no entendería este cambio tan drástico. A raíz de mi experiencia en cocina, en cambio, entendí la alimentación de una forma muy diferente, lo cual me ayudó a abrir los ojos ante una realidad que, de repente, me desanimó. Hizo que no me sintiera bien con la forma en que estaba alimentando mi cuerpo. Hoy en día me sigue interesando muchísimo la gastronomía, pero desde otro punto de vista y otra ética. Empecé a concebir la alimentación como una forma de enriquecer, no sólo nuestro cuerpo, sino también la mente y el espíritu. Descubrí que sin compasión a otros seres vivos me sería imposible llegar a sentirme en plenitud. El dicho de “somos lo que comemos” es tan cierto como la vida misma. No puedes nutrirte si lo que comes ha sufrido o viene de un cultivo sin respeto al medio ambiente. Estos nuevos valores que apliqué a mi alimentación se fueron extendiendo a todos los ámbitos de mi vida: la cosmética, la ropa, los accesorios, los viajes… Me sensibilicé en todos los sentidos.

Soy una persona muy, muy inquieta. La gente que me conoce de verdad dice que soy de las personas más hiperactivas que conoce. Y aunque ser así en ocasiones puede parecer un defecto, para mí ha sido el motor que me ha llevado a lograr lo que me he propuesto en la vida.

Al concluir mis estudios de diseño de interiores salí a la calle con ganas de comerme el mundo. Pensé en abrir un estudio de decoración con materiales ecológicos y orgánicos. Hoy creo, sin embargo, que habría sido un grave error, debido a la crisis inmobiliaria que sufría España en ese momento, así que decidí enfocarme en algo diferente.

Y así fue como nació HandMade Beauty.

Coincidió con el boom de los salones de uñas en Madrid. Fuera de España esta moda existía desde hace tiempo, sobre todo en Estados Unidos. Cuando viajaba allí me encantaba ir a hacerme la manicura en algún ‘nail bar’ de la zona. Siempre he creído que todas las mujeres sentimos una cierta debilidad por la belleza. Para mí, el tema de las uñas era uno de ellos. Cuando este fenómeno se inició en España, vi que era un negocio con muchas posibilidades de funcionar, pero también me dio la sensación de que todos ofrecían prácticamente lo mismo: mismo concepto, decoraciones similares, popurrís de productos de todas las calidades y prácticamente los mismos servicios… Parecía como si nadie se preocupara de ofrecer algo diferente y coherente para personas como yo. Personas que, quizá por una convicción de vida, dieta, alergias o enfermedades, buscaban una cosmética realmente natural, orgánica y vegana.

¡Y ahí que me lancé! Al principio, sinceramente, lo hice sin conocimientos de belleza a nivel profesional, pero he ido aprendiendo y formándome a lo largo de los últimos cinco años, desde el día en que surgió la idea, hasta este momento.

Se me ocurrió el nombre de HandMade Beauty sin apenas pensarlo. Desde el principio tuve muy claro los valores qué quería para nuestro centro: productos orgánicos, tratamientos hechos a mano y un trato personalizado. De ahí lo de HandMade Beauty. Porque todo va enfocado a la belleza. Belleza física, emocional, espiritual.

Como en todo, las cosas van cambiando con el paso del tiempo. Tanto mi negocio como yo misma también hemos evolucionado mucho en estos años. Al principio empecé a trabajar con marcas extranjeras orgánicas y tuve que contratar a alguien para que me diseñara la carta de servicios, pidiéndole que se centrase en las manicuras y pedicuras, que eran mi punto fuerte. A día de hoy, en cambio, en la mayoría de los servicios que realizamos en nuestros centros de belleza se trabaja con productos de HandMade Beauty, somos especialistas en tratamientos integrales completamente personalizados. Yo misma he configurado la carta de servicios actual, me he ocupado de redactar los protocolos, he instruido personalmente al personal de los centros y selecciono las marcas españolas orgánicas que tenemos a la venta en nuestra Organic Shop. También he empezado a implicarme en la formulación de mis productos con la ayuda de profesionales y me he ido introduciendo en la cosmetología y herboristería para ser yo quien se encargue de formular mis cosméticos al 100% en el futuro.

HandMade Beauty, por tanto, no es un simple negocio. Es el reflejo de una evolución personal que ha despertado mi interés hacia un universo desconocido y me ha sensibilizado en cuestiones de vida muy profundas. Personalmente, a pesar de que espero que HandMade Beauty siga creciendo poco a poco, estoy muy satisfecha porque en todo lo que hecho hay esfuerzo, conocimiento, ilusión y verdad. Pero si algo he puesto, por encima de cualquier otra cosa, es todo mi corazón”.

Diana Burilllo, fundadora de HandMade Beauty.