Mascarilla de espirulina - Diana Burillo
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Mascarilla de espirulina

Hola de nuevo,

¿Qué tal, cómo se encuentran? Seguro que genial 🙂

Puede que sea porque este viernes es St. Patrick’s Day. O porque estamos a sólo una semana de que (¡por fin!) llegue la primavera. El caso es que para el vídeo de hoy me apetecía hacer un receta con un color muy especial.

Me siguen, ¿no? Ilustra a la perfección la época del año que estamos a punto de empezar. También es el color que mejor representa el estilo de vida saludable y respetuoso con la naturaleza que cada semana les animo a seguir desde este blog. Se considera un símbolo de esperanza, pero también de fertilidad, armonía y tranquilidad. Y dicen que quien se viste de este color, por guapa se tiene 😉

Lo han adivinado: se trata del color verde.

¿Conocen la espirulina?

Es uno de mis superalimentos favoritos. Lo es por la gran variedad de usos y propiedades que tiene a nivel nutricional. Es una importante fuente de proteínas, vitaminas y minerales esenciales con un alto contenido en clorofila. De ahí ese color verde tan intenso y característico. Su consumo está especialmente recomendado para los vegetarianos, ya que aporta una dosis más elevada de proteínas que la carne de vacuno. De hecho, las de la espirulina se digieren con más facilidad. Es baja en grasas saturadas y calorías, pero rica en hierro y vitamina B-12, lo que es genial de cara a tratar casos de anemia, desmineralización y fatiga. También ayuda a regenerar la flora intestinal, desintoxicar el organismo, reforzar el sistema inmunológico, el hígado y los riñones y devolver al cuerpo su energía.

Sin embargo, hoy me gustaría hablarles de espirulina, pero no como un superliamento, sino como un potente aliado para la belleza. Para ello vamos a preparar una mascarilla que ustedes mismos pueden elaborar con ingredientes disponibles en herbolarios y en el beauty atelier de HandMade Beauty.

Lo primero que necesitaremos es una arcilla que sirva de base para la mascarilla. Puede ser arcilla blanca, también conocida como caolín, o arcilla roja. Yo prefiero el caolín porque es apto para todo tipo de pieles y no reseca. Pondremos dos o tres cucharadas grandes en un recipiente a la que añadiremos media cucharada de espirulina en polvo. Tengan cuidado y úsenla con moderación porque es muy concentrada.

A continuación haremos una infusión para que el caolín y la espirulina liguen entre sí. Colocaremos en una taza o en un vaso una pizca de manzanilla y otra de menta (al natural mejor que en sobre) y añadimos agua bien caliente. Dejaremos reposar y enfriar, colaremos en caso de que sea necesario e iremos poco a poco incorporando la infusión en el recipiente donde teníamos la arcilla y la espirulina hasta conseguir la textura deseada. Todo depende de si utilizaremos la mascarilla para el rostro, el cuerpo o ambos.

Sí que es importante limpiar la piel antes de aplicar la mascarilla. Debería bastar con extendernos un poco de leche limpiadora y un par de rociadas de tónico. En el caso de que la vayamos a aplicar sobre el cuerpo, podemos incluso exfoliarnos o cepillarnos en seco la piel con una esponja de cerdas naturales para retirar impurezas y activar la circulación sanguínea. Una vez que la piel está totalmente limpia, aplicamos la mascarilla con la ayuda de un pincel o una brocha, dejamos actuar durante 10-15 minutos y retiramos con abundante agua.

¿Qué opinan de la receta? ¿Conocen ustedes algún otro uso de la espirulina? Si es así, por favor, no sean tímidos y anímense a comentar, ¿de acuerdo?

Esto es todo por esta semana. Nos vemos de nuevo el próximo martes, en el que volveré con un nuevo vídeo con más secretos de estilo de vida saludable. Hasta entonces, recuerden: la salud es lo primero; health is the first wealth!

 

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