Los secretos de la sal rosa del Himalaya

Hola de nuevo a todos,

¿Cómo les ha ido la semana? Lo cierto es que a mí todavía me dura la emoción por la buena acogida que tuvo mi primer vídeo entre ustedes. Muchas gracias a todos por las muestras de cariño y las felicitaciones que me han mandado a lo largo de los últimos días. No se imaginan qué ilusión me han hecho.Ahora, superada ya la vergüenza después de la presentación en sociedad de mi vídeo-blog, les vengo esta semana con un par de recetas que tienen como protagonista un elemento con una enorme presencia en nuestras vidas cotidianas. Se trata, de hecho, de un condimento indispensable en cualquier cocina y un ingrediente básico en cosmética. Efectivamente, les hablo de la sal, concretamente de la sal rosa del Himalaya, considerada el ‘oro rosa’ de nuestro planeta.

Desde que las dietas sanas se pusieron de moda existe una idea cada vez más extendida entre la gente de que la sal es perjudicial para la salud, lo cual no es cierto en absoluto. Como todo en la vida, debemos tener especial cuidado con las dosis y el tipo de sal que añadimos a nuestras comidas. Basta con no abusar, emplearla en su justa medida y, fundamental, utilizar sal de buena calidad. En este sentido, es importante cambiar ligeramente nuestros hábitos y sustituir la sal de mesa tradicional, refinada a través de una serie de procesos químicos que destruyen los minerales que el cuerpo necesita para su correcto funcionamiento, cuya ingesta en cantidades excesivas incrementa el riesgo de aparición de enfermedades como hipertensión, osteoporosis, insuficiencia renal o incluso cáncer, por alternativas más puras y naturales.

La sal rosa del Himalaya, considerada el ‘oro rosa’ de nuestro planeta, por ejemplo, en la medida en que sus procesos de extracción y lavado son manuales, mantiene intacta su composición original, donde se concentran hasta 84 minerales entre los que se encuentran el calcio, el hierro, el potasio, el magnesio y el flúor, que contribuyen a la eliminación de toxinas, una mejor absorción y metabolización de los nutrientes, la hidratación del organismo, el equilibrio del pH y la activación de las neuronas. En lo que se refiere a su uso a nivel tópico, la sal rosa del Himalaya es un ingrediente perfecto para disfrutar de un baño relajante que nos ayude a conciliar el sueño después de un día duro de trabajo.

Aquí les traigo, por tanto, un par de recetas a base de sal rosa del Himalaya: un sazonador para comida en el que hemos añadido varias hojas de salvia, cúrcuma y pimienta de Cayena y unas sales de baño que incluyen algo de menta, aceite de oliva y unas gotas de aceite esencial de árbol de té de HandMade Beauty para ayudar a potenciar sus múltiples beneficios. Dos mezclas que ustedes mismos pueden preparar sin ningún problema en sus propias casas y que les ayudarán a sentirse muchísimo mejor. ¡Ya lo verán!

Y esto es todo por esta semana. Pronto volveré con un nuevo vídeo en el que les descubriré más secretos para mantener un cuerpo y una mente saludables.

Porque, no se olviden, la salud es lo primero: health is the first wealth! ¡Cuídense!

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