Crema de castañas con calabaza

Hola de nuevo a todos,

¿Qué tal, cómo se encuentran? ¿Disfrutaron de la semana? Cada vez se nota más el frío, ¿verdad? No sé ustedes, pero a medida que empiezan a bajar las temperaturas a mí me van entrando unas ganas tremendas de cocinar una de mis recetas favoritas para los meses de otoño e invierno, una crema de castañas con calabaza.

El ingrediente principal de esta receta es la castaña, un producto de temporada que pueden ir a recolectar un fin de semana que hagan una escapada al campo con la familia o los amigos. ¡Además es un plan divertidísimo! Yo misma me traje unas cuantas que recogí hace unos días en un viaje a Asturias que utilizaré para prepararles una deliciosa crema de castañas con calabaza a la que también vamos a añadir un poco de patata, puerro y ajo.

Lo mejor de las castañas es que son uno de los frutos secos que menos calorías tienen. A cambio, son ricas en fibra, potasio e hidratos de carbono de absorción lenta, que ayudan a equilibrar los niveles de azúcar y eliminar la sensación de hambre, lo que unido a las propiedades diuréticas que tiene la calabaza hacen de esta crema un alimento recomendable en esta época del año previa a la Navidad, en la que solemos comer y beber en exceso.

Otra ventaja que tienen las castañas es que se pueden cocinar de muchísimas formas diferentes. Para esta receta, por ejemplo, utilizaremos 250 gramos de castañas que coceremos en agua o asaremos en el horno, pero acordándonos siempre de realizarles un pequeño corte en la cáscara para abrirlas y evitar así que luego estallen a causa del calor y nos manchen todo. Si optamos por cocerlas lo haremos por separado de las verduras, ya que luego tendremos que escurrirlas y esperar a que se enfríen para pelarlas.

Mientras se cocinan las castañas, ponemos un olla al fuego con un poco de agua y un chorrito de aceite de oliva. Cuando empiece a hervir, añadimos una rodaja de calabaza de invierno o Butternut, una patata grande, un puerro y, en caso de que alguien desee aportar a su crema un toque adicional de sabor, un diente de ajo. Todo previamente pelado y cortado en trozos pequeños que faciliten su cocción. Añadimos una pizca de sal rosa del Himalaya, esperamos unos 15-20 minutos a que la verdura esté tierna, apagamos el fuego, colamos el caldo y reservamos.

Una vez que la verdura se haya cocido y las castañas estén peladas, mezclamos todo en un vaso y lo trituramos con la batidora. No se preocupen si al principio les queda una crema demasiado espesa ya que pueden aligerarla a su gusto añadiendo poco a poco el caldo que habíamos colado y reservado después de cocer la verdura. Luego servimos en un plato hondo, le añadimos una ramita de romero, un golpe de pimienta… et voilà! Ya lo tienen todo listo para degustar esta deliciosa, nutritiva y reconfortante crema de castañas.

Y hasta aquí el vídeo de esta semana. Espero que les haya gustado. La semana próxima volveré con más trucos de cosmética, nutrición y cuidado personal para ayudarles a mantener un estilo de vida saludable.

Hasta entonces, cuídense y recuerden: la salud es lo primero; health is the first wealth!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *